Zarala Oldo 06/10/2015

Una dieta equilibrada es aquella que está compuesta de las cantidades adecuadas de calorías y nutrientes esenciales necesarios en el crecimiento y desarrollo de nuestro organismo en cada etapa de nuestra vida. Una alimentación saludable nos aporta carbohidratos, proteínas y grasas -además de vitaminas y minerales- en las proporciones adecuadas ayudándonos a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Según los expertos nutricionistas, en la dieta equilibrada para evitar la obesidad y otros problemas de salud relacionados como diabetes, hipertensión, etc. el porcentaje de calorías debe distribuirse de la siguiente manera:

Hidratos de carbono50-55 %. La mayoría de ellos deben proceder de cereales integrales, frutas, legumbres y verduras.

Grasas: 30-35%. Es especialmente recomendable el consumo de aceite de oliva, por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico). También se deben ingerir ácidos grasos omega-6 y omega-3, necesarios para el buen funcionamiento del cerebro.

Proteínas: 10-15%. Se recomienda mantener un equilibrio entre las fuentes alimentarias animales (carne, pescado, huevos) y vegetales (leguminosas, cereales, frutos secos) de proteínas.

En cuanto al número de comidas diarias, los expertos sugieren 3 comidas principales y 2-3 tentempiés.

En mi caso particular he tenido muy buenos resultados ingiriendo alimentos cada 4 horas. A diferencia de la falsa creencia que la mayoría tiene. Muchas personas creen que si comes poco o te saltas las horas de tus comidas no subirás kilos, porque claro, al no ingerir alimento como vas a engordar?  Pues si se engorda y mucho. Ya que tu cuerpo ha esperado muchas horas para recargarse de energía así que al comer sea lo que sea todo lo convertirá en grasas para crear una reserva energética en vistas al siguiente maratón de ayunas al que le condenarás.

Con lo cual mi experiencia personal me ha hecho entender que las tres comidas son necesarias, el desayuno, el almuerzo y la cena. Esta última debe ser la comida más sencilla del día, no sólo porque después de ella irás a la cama y estarás en reposo, cosa peligrosa para los que no queremos ganar kilos. Sino que también es necesario que tu estómago no esté saturado o demasiado ocupado cuando vamos a dormir,  esto nos puede provocar insomnios, pesadillas y malestar estomacal.

Entre el desayuno y el almuerzo es recomendable una ó dos piezas de fruta. Y entre el almuerzo y la cena si es posible debes tomar un plato de vegetales crudos preferiblemente como la lechuga, el pepino la col etc.

No olvides el líquido mágico, ese líquido que nos dio la vida y es la mayor parte en nuestro cuerpo,  el agua. Debemos beber como mínimo 2 litros de agua al día, en verano medio litro de más.

Fuente. muyinteresante.es

 

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