Zarala Oldo 05/10/2015

Comencemos por calcular tu peso ideal y pongamos manos a la obra.

¿Qué es la dieta? Entendemos este término como el conjunto de sustancias alimentarias que se ingieren formando hábitos nutricionales y formando parte de nuestro estilo de vida. La palabra dieta proviene del término griego díaita que significa “modo de vida”; en definitiva, todo ser vivo tiene su dieta.

En este sentido, la dieta no tiene por qué tener como objetivo perder peso. Aunque muchas veces se relaciona el hecho de estar a dieta con la voluntad de adelgazar, lo cierto es que la dieta se refiere a los alimentos que se ingieren y a los hábitos alimenticios que se adquieren. Sin embargo, la dieta sí que puede modificarse según el objetivo que queramos conseguir: perder o aumentar peso, combatir alguna enfermedad o molestia (anemia, colesterol…) o incluso mejorar nuestro rendimiento deportivo.

Dieta equilibrada

Es importante comer bien, pues eso repercutirá en nuestro organismo. Aquí tienes una serie de consejos para mantener una dieta equilibrada y sana. No pierdas detalle y mira los alimentos recomendados, además de la manera de llevar a cabo una dieta saludable.

Es importante que la dieta sea variada, pues cada alimento nos aporta unos nutrientes concretos beneficiosos e imprescindible para nuestro cuerpo. A su vez, la dieta vegetariana también se presenta como una dieta equilibrada, aunque tiene algunas carencias. La dieta macrobiótica, también te ayudará a equilibrar cuerpo y mente.

 Consejos para seguir una dieta equilibrada

Aquí tiene una serie de consejos que debes tomar en cuenta para llevar una dieta equilibrada:

  • Evita el consumo de alimentos ricos en grasas y dulces.
  • Cuando vayas a comer carne es recomendable que sean cortes magros, es decir, con bajo contenido en grasa y preferiblemente carnes blancas y rojas, como la ternera o la pechuga.
  • El pescado, preferiblemente a la plancha o al horno, tiene que ser habitual en tu alimentación, ya que aporta muchos beneficios al organismo.
  • La fruta es esencial y se recomiendan al menos dos raciones de ella a lo largo del día.
  • La verdura es otro alimento que no debe faltar en tu dieta y se recomienda comer todos los días una ración, preferiblemente cruda y fresca.
  • No olvides los cereales, tales como la avena, la cebada, el trigo…, o las legumbres, como las lentejas o los garbanzos, que son fuente de hidratos de carbono y fibra.
  • Reduce el consumo de alimentos ahumados o en conserva, los alimentos precocinados o la repostería.
  • Cuando cocines, evita los empanados, rebozados y fritos.
  • Intenta cocinar los alimentos a la plancha, al vapor, cocidos o al horno.
Foto. nutriguía.com
Foto. nutriguía.com

En primer lugar, es recomendable que sigas una dieta variada, con diversidad de alimentos cada día que no te lleven a la monotonía ni a la desgana por comer. Eso sí, siempre manteniendo un equilibrio porque sino nuestro cuerpo se resentiría. Es bueno comer de todo, variar todos los días, pero siguiendo las pautas de una dieta equilibrada.

De la misma manera, es importante que no sientas la típica sensación de hambre que, muchas veces, nos lleva a comer entre horas. Eso es perjudicial para nuestro organismo, ya que rompemos la rutina alimenticia a la que nuestro cuerpo ya se ha adaptado. Además, comer entre horas supone un aumento de las calorías innecesario ya que, en la mayoría de los casos, comemos más por vicio que por hambre.

Y es que, como te decimos, no se debe comer por comer. Esto nos trae a colación el tema de la comida rápida, ejemplo perfecto de comida no recomendable y que comemos sin sentido alguno, ya que sabemos que no es bueno para nuestro cuerpo pero sin embargo lo hacemos. Hay que evitar esas cosas y comer con cabeza, pensando los beneficios que podemos sacarle a la alimentación.

Una vez en la mesa, es importante que comamos con tranquilidad, masticando despacio porque esto facilita la digestión. De igual modo, aunque beber agua es muy importante, es mejor que bebas o media hora antes de la comida o una hora después, ya que beber agua durante la comida reduce la acidez estomacal que ayuda en el proceso digestivo. Pese a todo, te recordamos que es esencial beber, al menos, dos litros de agua por día, aunque evita que sea durante las comidas.

También es bueno el consumo de productos con fibra, tales como las legumbres o las verduras, porque ayudan a que se limpie el aparato digestivo y recibamos una nueva carga alimenticia con nuestro organismo en las mejores condiciones. En cuanto a otros productos, como el aceite, es preferible que lo consumas con moderación y que, si es posible, sea de oliva que es el mejor para la dieta. En lo que respecta al pan, tenemos que decirte que es un alimento muy importante, pues aporta una buena dosis de hidratos de carbono, pero debes consumirlo con moderación y no estaría nada mal si es integral.

Por último, tenemos que hacer hincapié en que debes hacer un esfuerzo por reducir el consumo de alcohol, sobre todo si es tu deseo bajar unos kilitos que te sobran, así como los refrescos con gas. Lo mismo sucede con el tabaco, del que ya conocemos sus terribles consecuencias en nuestro cuerpo, y que también afecta en la alimentación, pues disminuye nuestro apetito de manera considerable.

Además, te recordamos lo importante que es dormir bien y un número de horas adecuadas, pues eso también afecta en nuestra dieta. Si te levantas tarde, seguramente no tendrás nada de hambre y no desayunes, lo que sería un craso error, porque el desayuno es una comida esencial que nos reporta una gran dosis de energía para afrontar el día.

 

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